Las Procesiones.
Comienzan el Miércoles Santo a las ocho de la tarde con la salida de Ntro. Padre Jesús Cautivo y Ntra. Sra. de los Dolores, acompañados por una Banda de Cornetas y Tambores y Banda de Música de Zalamea. Penitentes negros acompañan a Cristo y blancos a la Virgen. Recorre las siguientes calles: Iglesia, Avda Andalucía, El Caño, D. Juan Díaz, Ramón y Cajal, Ejido, Rábida, Cabezo Martín, Rosa y entra en el templo por el Paseo Redondo siendo ese momento de gran belleza plástica.
El Jueves Santo es costumbre visitar por la mañana la Iglesia, Ntro. Padre Jesús Nazareno ya está el paso acompañado de Simón Cirineo.
A las siete y media sale la procesión; a los penitentes negros y blancos se les unen la Verónica con un paño en el que está grabada la imagen de Cristo, las tres Marías y mujeres de mantilla.
El Nazareno camina hacia la Avda. Andalucía mientras que la Virgen lo hace por la C/ Hospital, en la confluencia de ambas se produce El Encuentro uno de los momentos más característicos y singulares de nuestra Semana Santa, la Virgen se acerca tres veces al Señor mientras la muchedumbre entona el STABA MATER continúan juntos el resto del recorrido, suben la empinada C/ Ruiz Tatay, Huelva, Fco Bernal, Bda. Rocío, Tejada, Fuente del Jardín, ( momento de gran belleza), vuelta al templo, la entrada en la iglesia también resulta emocionante.
A las dos de la madrugada del Viernes Santo sale, como desde hace siglos, el Cristo de la Sangre en un silencio sobrecogedor roto solo por las notas de la música fúnebre y el sonido del arrastre de los pies de los costaleros. Lo acompaña la Virgen por las tortuosas y empinadas calles del pueblo, Avda Andalucía, Ruiz Tatay, Huelva, en la C/ S. Sebastián una parada ante la Ermita de la Pastora, calles S. Juan Tejada, Plaza de Talero, D. Manuel Serrano, sólo las velas de los penitentes y los pasos alumbran en la noche, vuelta al templo.
Una vez finalizados los Santos Oficios, a las seis y media de la tarde del Viernes Santo, sale el Santo Entierro de Cristo, donde el paso de Ntra. Sra. de la Soledad y San Juan Evangelista en el monte Calvario acompañan a la imagen del Cristo Yacente en una urna. Recorren las calles del centro del pueblo, luego el Paseo Redondo, calles S. Vicente, Cabezo Martín y llegada al Sepulcro donde la imagen de Cristo queda depositada, justo después de volverse a repetir la despedida por tres veces de la Virgen, de nuevo se entona el STABA MATER y San Juan acompañan a Ntra. Sra. de la Soledad a la Iglesia.
